Un gran despertar

Un gran despertar es el título de una noche sin precedentes en nuestras vidas, hoy se marca el comienzo de una ideología marcada y definida, pues llevamos algún tiempo teniendo aventuras con un propósito sin definición, pero eso ya se terminó.

La noche del primero de octubre empezó cuando llegamos tarde al evento de lanzamiento de Solidworks 2016 el cual fue realizado en el Wyndham San Jose Herradura Hotel. La tardia se debia las presas increibles de la Uruca en la tarde. Como es de suponer un era un evento formal, con una presencia absoluta de la industria de diseño y manufactura de nuestro país, sin embargo, ahí estábamos.

La clausura del evento fue un pequeño cóctel, con algunos bocadillos un poco extraños (ceviche de pescado duro, queso con frutas caramelizadas, yuca con chili, y chocolates árabes), al menos para nosotros, sin embargo este fue motivo de conversación con algunos ingenieros de SAMTEC (los cuales eran un poco nuevos y aceptaron ir solo por la comida)  y Neón Nieto (un ingeniero de 31 años de trayectoria, encargado de la parte de diseño), con los que practicamos nuestras habilidades de networking.

En este punto de la noche es cuando empieza la aventura dirigiéndonos al Casino Fiesta, dentro del Hotel, debido a que conocemos esta franquicia, como es costumbre fuimos por un café y apuestas baratas, después de esto Stephen me dijo: “Debemos hacer algo loco. Quiero explorar este hotel y que tengamos una noche épica”, por lo que nos dirigimos a explorar en el hotel en el que estábamos, dirigiéndonos a cada lugar del hotel. Subimos a la azotea en dos diferentes puntos y desde una de ellas decidí orinar, recorrimos las habitaciones, sala de conferencias en la que expuse  ante un público de sillas vacías. Nuestra preocupación, se basaba en que nos podían sacar del hotel, sin embargo conocimos cada rincón sin ser descubiertos.

Al4WyKjt2NSxGQ-jtuVAROyDeCbaeS984Dh3l9UH6SUu Aquí estabamos tomando café, guardando el momento.

Después de salir del hotel, debíamos tomarnos un selfie con la guitarra Hard Rock Café (que justo se encuentra a la par del hotel), por lo que hicimos una parada ahí, a una pequeña sesión de la cual yo, Fabián, no me siento cómodo, pero debo guardar recuerdos para el futuro. Sin embargo no éramos los únicos debido a que como muchos saben en Costa Rica hay muchos “wanna-be gringos”, tomándose muchos selfies; durante la sesión de Fotos a Stephen se le ocurrió querer entrar al Hard Rock, por lo que ya adentro nos encontramos con un desfile de modas (llegamos a la parte de los trajes de baño), y después de reconocer algunos famosos de nuestro país, descubrimos que era un evento de caridad por parte de la Fundación Cristal dedicados al tratamiento de Osteogénesis Imperfecta. Huesos frágiles – Corazón Fuerte.

Finalizando la actividad nos dirigimos a San José a eso de las 22:00, decidiendo seguir realizando actividades un poco fuera de lo común, por lo que ingresamos al Hotel Costa Rica (en frente del Teatro Nacional), hablando sobre negocios (claro andábamos formales por la primera actividad), y logramos ingresar por las escaleras hasta el quinto piso, donde encontramos mesas de billar; como es de esperar yo quería jugar (debido a que la mayoría de veces gano sobre Stephen, sin embargo el se opuso y decidió guardar la bola número 7 del juego, y yo vergonzosamente también siempre había querido una bola, por lo que guardé la 11, (mi número preferido), terminamos regresando por segunda vez al Taco Bell de la plaza de la Cultura, y para no perder la costumbre al Casino Fiesta de la Avenida Central, al que hemos ido algunas veces (café y galletas gratis, la razón principal); estando allí topamos con algunos clientes frecuentes que hemos observado, así como las chicas que trabajan para el Casino que ya nos reconoce (por lo jóvenes que somos), después de Stephen apostar de manera estúpida y tomarnos un café nos retiramos a tomar el bus de media noche hacia Cartago (el último).

En la terminal de buses nos encontramos con un borracho, el cual no lo dejaron subir al bus de 23:30 por ebrio, y por lo que empezó a aconsejarnos sobre no humillar a nadie jamás como lo habían hecho con él sacándolo del bus, en eso llegó la policía (llamada por el guarda de la terminal) y trataron de empezar a agredir al alcohólico, aprovechándose de su autoridad sin embargo, pudimos detener un poco la agresión sacando nuestros celulares para grabar lo que sucedía, por lo que no les quedó otra de tratarlo un poco acorde a la ley, sin embargo no del todo, llegando el bus de medianoche y retirándose los policías nos enrumbamos a Cartago.

Finalizando caminamos hasta nuestros dormitorios, no sin antes orinar de manera tradicional en la fuente de Cartago.

Por último termino con una frase que describe esa noche.

Las locuras que más se lamentan en la vida de un hombre son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad.

Helen Rowland (1875-1950)

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STEC una pequeña gran oportunidad.

En búsqueda de mejorar mis habilidades y el seguimiento de cumplir mis sueños me aventuré en STEC (Science and Technology Entrepreneurship Camp), un campamento dirigido para jóvenes colegiales (Stephen y yo los únicos universitarios), con grandes aspiraciones a ser sus propios jefes (como ellos lo definen), pero sin dejar de la el impacto social.

Esta edición del campamento fue para muchos jóvenes su iniciación en la comunidad emprendedora de nuestro país, la cual es reducida pero con gran crecimiento en los últimos años, dedicado en especial para jóvenes de la zona sur de nuestro país.

Al revisar la agenda de la actividad observé que sus conceptos en gran medida eran de mi dominio, sin embargo gracias a su coordinador Cristhian Nuñez obtuve una beca para el mismo, dándome la oportunidad de lo que realmente era mi intención desde un inicio; conocer y motivar a todos esos chicos admirables aventureros desde edades tempranas.

Equipo STEC 2015

Equipo STEC 2015

El campamento se desarrolló mejorando las habilidades de comunicación de los chicos, durante la primera tarde-noche, con el temido elevator pitch con productos graciosos como lentes 4×4 y 4×2 y cuchillos sin filo. Esto fue de gran asombro para mí, al observar presentaciones de gran calidad.

El segundo día fue una sesión de casi 18 horas en lo que trabajamos aspectos de Lean Canvas Business (http://javiermegias.com/blog/2012/10/lean-canvas-lienzo-de-modelos-de-negocio-para-startups-emprendedores/), sobre proyectos ya con algún avance, en mi grupo fue desarrollado PRISMAT, (el proyecto de basurero inteligente que tengo con mi amiga cofundadora Francy Rojas), en el cual decidí recibir retroalimentación de los integrantes de mi grupo STEC (el cual fue el más unido, desde mi punto de vista).

El día domingo, día de las presentaciones se notó mucho esfuerzo por dar lo mejor de cada uno y explotar al máximo las capacidades, además cada uno deseaba mejorar en el trayecto de viernes a domingo en sus habilidades.

Por otra parte desde mi punto de aprendizaje, el campamento fue muy enriquecedor en el aspecto de la exposición oral ante una audiencia, debido a que pude practicar y sentirme en confianza con el equipo de trabajo.

No dejo de lado la admiración profunda que tengo hacia los muchachos que nos acompañaron al ser agentes de cambio a sus 15 casi 16 años; conocer chicos y chicas voluntarias, con proyectos de gran calidad, humildad y con grandes deseos de superación fue una de las experiencias de las que sin duda cambiarán mi vida.

Para ir cerrando, agradezco a la organización dentro de las que destaca el Centro Universitario Miravalles y la Embajada Americana, responsables de esta pequeña gran oportunidad.

Como reflexión final quisiera dejar la siguiente frase:

El éxito sólo se logra rompiéndote la madre… de otra manera serías un suertudo, no una persona exitosa.- Anónimo.